Mundos pasivos

Vienen y van
frente a mi casa pasan
esposas con paraguas

hombres extenuados
y perros sin futuro
entre frescos de lluvias


Todos los signos de la historia
se reúnen frente a la casa
que habito

Hay otro mundo, tal vez
sentado como yo 
que sueña, mirándome morir
y uno más caótico,  comenzando en la inmensidad

Hay muchos otros mundos
fragmentados como guerreras esquirlas
abandonadas al sol,
quemándose en el horizonte

Hay uno, taciturno 
que envejece en la fosca 
de los ojos, en la soledad,
que sin esperar su apocalipsis decide sentenciarme.

No importa, ya murió el amor
la tierra no vale
la noche correcta esteriliza los puñales del sueño profundo
y no importan los días
cada segundo disemina dolor