Santo Tomas

Por lo dicho parece que la estabilidad del poder, las riquezas, el honor y la fama mejor y más
conforme a su voluntad lo alcanzan los Reyes que los tiranos, aunque por haberlas injustamente el Príncipe se inclina a la tiranía; porque nadie se aparta de lo justo, uno llevado del deseo de alguna comodidad, y demás de esto se priva el tirano de la excelentísima bienaventuranza que se debe por premio a los Reyes, y lo que es mas grave de todo, que adquiere el mayor grado de tormento en las penas.
Porque si el que roba a un hombre solo, o le obliga a servidumbre injusta o le da la muerte, merece grave pena, como en el juicio humano la muerte, y en el de Dios la condenación eterna, ¿cuánto mas debemos entender que merecerá mas graves castigos el tirano, que por todas partes roba a todos y a todos procura quitar la libertad, y da la muerte a cualquiera que se le antoja?